Ir al contenido principal

25 años después de la victoria de EL ALEPH

 


Ni por un segundo escribir este post debería ser motivo de alegría, ya que cuando se celebran años o fechas especiales normalmente es porque recordamos algo bueno o porque nos retrotrae a momentos bonitos. Para la mayoría el 15 de diciembre, no es un día para recordar. Y es que se cumplen 25 años de aquella victoria de EL ALEPH en el Premio Gladiateur en el Hipódromo de La Zarzuela. La última carrera del Siglo XX en el recinto madrileño y el último también en una dura travesía que duró hasta el año 2005. Sin duda, un antes y un después para la historia de las carreras españolas.

Seguramente sea esta la peor noticia de la historia reciente de nuestro turf, así como uno de los peores acontecimientos de nuestro deporte en España. Es curioso que la carrera con mayor longitud de nuestro calendario (4.000 metros) cerrase una etapa en Madrid abriendo la oscuridad en nuestro turf. Ganó aquella vez EL ALEPH de la Cuadra San Isidro con la preparación de José Luis de Salas y la monta de un joven José Luís Martínez batiendo a LEONARD QUERCUS (B. Gelabert B.) y SIR ROBERTO (J.M. Borrego R.).

Mientras que en el centro del país imperaba la oscuridad, la pena y el malestar, la periferia tomó el difícil relevo de soportar nuestras carreras con los correspondientes traslados de los profesionales en busca de refugio para realizar su trabajo. En mi humilde opinión, todavía faltan palabras y reconocimientos para los hipódromos del norte y del sur, los cuales hicieron que nuestra afición y la profesión de muchos subsistiese hasta la fecha de hoy.

Ahora, un cuarto de siglo después de aquella maldita fecha, Madrid está de nuevo en el calendario de la competición. Otros, en cambio ya no están presentes. Cada uno sabrá la respuesta del, ¿Por qué? La situación de las carreras españolas no acaba de despegar y parece que ese vuelo aún no tiene ni hora ni fecha de partida. Es triste sí. El estancamiento de las carreras de caballos en España parece permanente y resulta algo frustrante al ver que en otros países este deporte recorre el cielo a toda velocidad. Al menos no parece que estamos en la misma tesitura que aquel 15 de diciembre de 1996, pero tampoco hay que dormirse en los laureles.

Simplemente que este día sirva para pensar y reflexionar que lo malo ya lo conocemos y que no lo queremos repetir en un futuro bajo ninguna circunstancia. Pese a que pueda resultar una quimera, mantengámonos unidos y fuertes. Igualmente, escuchemos a todos los actores de esta función que cierran el 2021 con la ilusión de que el vuelo de ese avión que hará volar al turf español en otra marcha llegará el 2022. Entretanto, a seguir trabajando y que el turf en España nos acompañe por lo menos 25 años más. Paciencia.


Foto portada: EL ALEPH (J.L. Martínez) | Foto: JAR

Comentarios

Entradas Populares

Yeguada Militar, historia de nuestro turf

  Cuadras míticas en nuestras pistas hay muchas y ha habido muchas. Pero a todo aficionado de nuestras pistas si le hablan de una chaquetilla roja con cruz de San Andrés verde y gorra verde le viene a la cabeza la Yeguada Militar. Colores que han tenido tiempos de gloria y tiempos de más penurias, pero siempre en nuestras pistas. Ha habido grandes colores que hemos mencionado en otros posts, otros en cambio, han pasado a la historia como es el caso de Rosales, Mendoza, Conde de Villapadierna, Ramón Beamonte, Alborada, Madrileña… De estos colores y de estas épocas poco siguen en pie solo cuadras como la Yeguada Urdiñ-Oriya, el Duque de Alburquerque y la mencionada Yeguada Militar. De este último precisamente hablaremos en estas líneas, pese a que sea difícil reunir todo en un artículo. Según datos obtenidos a partir del año 1941 y hasta hoy la Yeguada Militar ha conseguido ganar en 8 ocasiones la estadística de propietarios (1941 a 1943 y 1945 a 1949) y en 37 ocasiones la estadística

Lore-Toki, la cuna de las yeguadas en España

  A raíz del artículo publicado sobre la historia de la Yeguada Militar el jefe de la yeguada, Antonio Suñén se puso en contacto con un servidor para realizar una visita a la instalaciones situadas entre Hernani y Donosti. Mañana soleada, perfecta para la visita. Me acompaña en esta aventura mi padre, otro gran fan de los colores rojiverdes. Reconozco nunca haber asistido a una yeguada de PSI, por lo que me presento virgen a las puertas del recinto, que está formado por una valla de color rojo y verde con los iniciales de la yeguada (YM). Nada más entrar padre e hijo nos fijamos en dos yeguas madres con dos productos recién nacidos en un prado donde solo están ellas. Tras las presentaciones con Antonio volvemos cuesta abajo a ese prado que nos fijamos nada más entrar. Las yeguas resultan ser Jutlandia (Dyhim Diamond y Molinera) e Itaqui (Dyhim Diamond y Ragamuffin Mandy), junto a ellas están dos hembras que no se separaban de sus madres. Se me acerca con curiosidad Jutlandia junto a

Alejandro Gutiérrez Val, de Ashdeuzo a El Caney

El 24 de junio se produjo la confirmación de Alejandro Gutiérrez Val como jockey en España al ganar con El Caney el Gran Premio de Madrid. Hasta hace poco su trayectoria profesional ha sido desconocida por muchos. En cambio, la historia de este jockey nacido en la localidad cántabra de Requejo comenzó a escribirse varios años antes. Sus primeros pasos en el mundo del turf los dio, como otros tantos jóvenes cántabros, de la mano de Enrique Puente en la playa de Laredo. Sin embargo, algo que comenzó como un pasatiempo en vacaciones pasó a convertirse en su futuro oficio. Su buen hacer hizo que debutase en Laredo el año 2014 con Ashdeuzo siendo sexto a unas semanas de cumplir los 16 años. Mientras que su debut en San Sebastián fue semanas después con Banbu en el Memorial Emilio Castiñeyra. En su segunda actuación fue quinto ante el asombro de muchos aficionados que veían a un chaval que tenía cara de niño y un cuerpo todavía sin desarrollar. Tras el verano, dio el gran paso de irse a